Mientras Korra se entrenaba
La pelona por la puerta entró
Y entre golpes le gritaba:
¡No te opongas que aquí vengo yo!¡Ya la hora te ha llegado
Sin poderes te has de quedar
Para esto me he entrenado
Sin ti no me he de largar!Pero Korra que era terca
Con el aire la hizo volar
La pelona salió por la puerta
y Korra pudo continuar en paz.
